lunes, 10 de marzo de 2014

Ufff… a propósito del Oscar que NO ganó Gravity

Una semana ha pasado, así que voy con retraso. Una semana en la que murió Alain Resnais dicho sea de paso, de quien solo he visto dos películas y ahora me arrepiento. Como sé tan poco de él me limitaré a decir simplemente que ojalá se arme alguna retrospectiva o ciclo de su obra, su trascendencia lo demanda.


Ahora sí, entrando en materia (no podía iniciar un post de pelas sin aludir a esa noticia), ¿qué rayos quiere decir el título de este post? Pues que me da gusto que Gravity no se haya llevado el Oscar a mejor película y tenía de decirlo (y explicarlo). ¿Que cómo puedo ser tan necio como para incidir sobre algo que no quería que pasara y efectivamente no pasó? Tal vez eso lo respondería mejor un psicoanalista, pero aprovecharé la falta de uno para justificarme arguyendo que, en realidad, lo anterior solo es un pretexto para recomendar algunos thriller/dramas espaciales que creo que se llevan a Gravity en contenido y, por ende, en esencia (en casi todos los casos, en actuación también se la llevan). Por cierto, espero que huelgue decir que esto es una opinión personalísima.


Voy a empezar mi mala leche no siendo tan mala leche. No tengo nada en particular contra seis de sus oscares, de hecho, creo que la película se tenía bien merecidos los de montaje y efectos especiales; en verdad impecables, visualmente alucinantes. Lo justo. En cuanto al Oscar por dirección, la verdad que no me convence, y menos me convence todavía cuando la gente le mete el argumento del primer latinoamericano en ganarlo en esa categoría porque si ese era el caso, cien veces hubiera preferido que el título se lo llevara Alejandro González Iñárritu por Babel en el 2006, que en verdad bien pudo haber sucedido. 


Pero más allá de eso, mis reparos con el premio a la dirección y la nominación a la mejor película (sin mencionar la nominación de Sandra Bullock -¿?-) son que Gravity es una película que emociona, pero solo por adrenalínica, no porque conmueva, y bueno, siendo un drama tendría que hacerlo, ¿no? Las escenas de acción lo mueven a uno, eso sí, y en eso harto tienen que ver los efectos y el buen montaje de Cuarón, lo que sin duda habla bien de sus conocidos dotes de dirección. Peeeeero, las escenas dramáticas son otro cantar… medio desafinado. En verdad que no me conectaba y en algunos casos apenas si podía con ellas. La foto de la familia del tercer astronauta podía funcionar (ya que chú), pero descubrir el drama de la muerte de la tripulación del transbordador con una desencajada tonada de suspenso me empezó a desbaratar el asunto, el fan service de Sandra Bullock parecía un comercial de chelas, Sandra Bullock rompiendo la cuarta pared afuera del Soyuz estuvo demás y ya no pude tomar las cosas en serio cuando George Clooney nos reveló el graaan secreto de la película: todo esto es una gran métafora de tu depresión pe Sandra, ¿sí o no?. Ahora chupa vodka. Al final, por cierto, en la última escena, la cámara me hizo entender que, en realidad, se trataba de un documental de la National Geographic sobre los sapiens (o una metáfora fuera de lugar, ya ustedes vean).


Las únicas escenas dramáticas que me gustaron fueron en las que George Clooney hablaba como un descosido y se hacía el gracioso porque hizo bien la jugada de “mírame, aquí estoy y me vas a extrañar cuando me vaya”. Nica estuvo para algún galardón, pero estuvo bien actuado. Sobre la actuación de Sandra Bullock, como sugerí arriba… la verdad que no entiendo. 

Incluso me gustó la actuación de Clooney en la escena de las “revelaciones” porque el problema era básicamente el guión, no los actores (en este caso, ni siquiera Sandra Bullock). El guión en general, la narración que se pretendía hacer, no era sobre una gran historia original (ni en la temática ni en la forma de contarla) sino una anécdota desapasionada en la que lo único queda claro es que los rusos son unos cagaos que destruyen sus aparatos como trogloditas y friegan a todo el mundo. Lo que fue chévere fue la traducción de esa historia absolutamente estándar al lenguaje audiovisual lleno de efectos especiales; pero si el guión necesita de eso para ser interesante, si no resalta con propia luz sobre el papel, pues ni a patadas Gravity se merecía ser nominada al Oscar a mejor película.


Bueno, hasta ahí mi catarsis. Ahora viene la parte feliz del post, en la que recomiendo pelas. A mi parecer, respecto de algunas Gravity necesitaría orbitar tres veces la tierra para alcanzarlas en contenido, en otros casos tal vez no tantas. También voy a aclarar que he usado dos criterios para la selección: a) que no sean pelas de terror, sino drama y/o suspenso; y b) que la mayor parte de la historia tenga como escenario la soledad del espacio, por ejemplo, una solitaria base lunar, pero no una invasión, una guerra, o un planeta con atmósfera (por más hostil que sea). Por esta última razón es que estoy excluyendo a clásicos como Apollo 13 (1995) y Marooned (1969), el drama de ambas es compartido por la población estadounidense en la Tierra y eso, a mi gusto, le quita demasiado protagonismo al espacio. Aunque vale mucho la pena verlas, por supuesto. Algo curioso es que si bien tienen exactamente la misma narrativa, fueron hechas antes y después de los hechos reales del Apollo 13.

Entonces, de menos a más, los nomin… recomendados son:

Sunshine (2007) (UK)


Que sea la menos memorable no la hace menos entretenida. Podrían tomarla como un entremés. Es más tradicional en tanto lineal y porque se apoya mucho en las escenas de acción, los recursos narrativos no son nada nuevos ni creativos, pero la historia  es interesante, atrapa y se deja apreciar con facilidad. Se trata de una segunda misión al sol para reactivarlo y salvar a la Tierra de su inminente fin. Ahora, no es que la primera misión haya fracasado en estricto, lo que pasa es que no se sabe qué rayos le pasó. Las actuaciones cumplen con el guión y salvo por algunos clichés de interacción interpersonal y sobreactuaciones, yo diría que cumplen bien. Una curiosidad es que actúan Cillian Murphy (el Espantapájaros del Batman de Nolan), Michelle Yeoh (de El tigre y el dragón) y Chris Evans (el marvelita Capitán América).

Europa Report (2013) (USA)


Dirigida por un latinoamericano, nada menos, el ecuatoriano Sebastián Cordero. Trata sobre una misión que va en busca de vida a Europa, la más famosa de las lunas de Júpiter. No hay hibernaciones, así que todo el largo viaje hasta el satélite es pura angustia pasiva provocada por la repentina incomunicación con la Tierra y por una tragedia. la angustia termina explotando cuando la tripulación llega a Europa y todo se pone peor… o mejor, dependiendo de tu espíritu científico. Es una película muy bien lograda y harto sugerente, a lo cual ayuda la poca información que se te va dando; pero descuida, todo será aclarado al final. Una curiosidad es que aquí trabaja Sharlto Copley, protagonista de la magnífica alegoría antirracista District 9.

Love (2011) (USA)


Esta es medio caleta. Se trata de un drama con una excelente fotografía, especialmente en las escenas de la Guerra Civil… aguanta, ¿cómo que Guerra Civil? Pues sí, ya que resulta que esta película emula, actualizándolos, algunos recursos y narrativas de 2001: Space Odyssey, entre ellas la elipse que separa la introducción de las escenas espaciales; aunque esta es más modesta, su elipse es de apenas unos cientos de años. La historia tiene mucho misterio, lo cual permite que hasta el final uno esté absolutamente concentrado en la tragedia psicológica del solitario protagonista, así que soltar cualquier dato puede quitarle gracia al asunto. Es un tanto críptica en el desenlace, hay que advertir. Una curiosidad es que fue producida por la banda de rock alternativo Angels & Airwaves (dirigida por Tom DeLonge -Blink 182-), quienes además le ponen un buenísimo soundtrack, en donde destaca la canción de cierre.

Moon (2009) (UK)


Esta es otra caleta. Ha recibido excelentes críticas y nominaciones y premiaciones en abundancia, desde un premio BAFTA hasta un premio Hugo. Y no es para menos, la historia es genial y la actuación de Sam Rockwell le hace toda la justicia del mundo a un guión inteligente, conplejo, emotivo y envolente. La trama va más o menos así: el combustible del futuro es el Helio-3, el cual se extrae de la Luna; el tema es que no se necesita mucha mano de obra, basta una sola persona, quien se encarga de todo gracias a un conveniente contrato de 3 años, luego de los cuales regresa a la Tierra. Hasta ahí suena bien, pero no demasiado, y es que la gracia está en tres pequeños detalles: hay un solo actor, dos protagonistas y la solución a este dilema no es la obvia.

2001: A Space Odyssey (1968) (UK)


Simplemente no podía dejar de estar por más evidente que fuera. Como decía más arriba, esta película abarca una gran cantidad de discursos y recursos, superpuestos con una armonía y precisión que dan miedo. Tal vez se objete que si sumamos los 20 minutos de primates y la siguiente media hora de interacción humana, cotidianeidad y sosiego, no se estarían cumpliendo los dos criterios de selección que establecí antes de empezar la lista; pero creo que los más de 70 minutos que van desde el monolito lunar hasta el archiconocido feto estelar compensan absolutamente el asunto. Sobre esta pela se podría escribir hasta el infinito, así que para ahorrarnos tiempo solo recordaré que la dirigió Kubrick, quien además la co-escribió junto con Arthur C. Clarke, en consulta con Carl Sagan; y aún así, de todos los oscars a los que fue nominada (entre los que estaban el de dirección y guión), solo ganó el de efectos especiales (¡¿?!). Ahora sí espero que no quede duda de por qué tenía que hacer este post.

2 comentarios:

El Team dijo...

A mí la película me pareció solo regular aceptable, con decir que las dos veces que la fui a ver, me encontré con gente dormida en los cines incluyendo a mis amigos. Lo que pasa con la película es tal vez si hubiera durado solo media hora, o 40 minutos hubiera englobado toda la historia. Los efectos y la fotografía geniales, pero ¿música? ¿la nominación de SB?... Y ojo que las películas anteriores de Cuaron me han gustado bastante. Yo creo que si hubiera ocurrido algún detalle más trascendente en la historia, y no haya tenido un final ‘tan’ complaciente hubiera sido redondo… en mi humilde opinión.

AarónV dijo...

Concuerdo en que con muchísimo menos tiempo se habría logrado lo mismo pero con menos hastío. Gracias por comentar.