miércoles, 4 de mayo de 2011

El "arte" de descomprimir

Los dejo con la columna que escribí para Peru 21 y que salió publicada el día de ayer. Como de costumbre, lo que leen abajo varía un poco de lo finalmente publicado. Ojalá les guste.


El "arte" de descomprimir

Una pregunta: ¿Qué tanto pasó en el último cómic que leíste? Piénsalo bien. La mayoría de cómics comerciales tiene 24 páginas y un arco argumental normalmente dura cuatro cómics. Estamos hablando entonces de más de 100 páginas para contar una sola historia con inicio, medio y fin. Esto es lo normal, lo que prima en la industria gringa. Recuerdo un arco de Daredevil que iba sobre un grupo de desconocidos conversando en una iglesia sobre sus experiencias con superhéroes. Cada una contaba su historia y los demás escuchaban en silencio. Eso es todo lo que hacían. Nada más ocurre. ¿Quieren saber cuánto duró esto? ... Cinco cómics.

Esto es lo que se conoce como descompresión, una de las modas norteamericanas más fuertes que hay. Se refiere esencialmente a tomar una historia o evento simple y alargarlo lo más posible con la clara intención de a) poder sacar más números de una historia y b) poder llenar tomos compilatorios –más conocidos como trades– con una sola aventura. La ventaja es el obvio efecto cinematográfico que se puede aplicar: se pueden alargar movimientos y por consecuencia, desacelerar el tiempo. ¿Pero hasta qué grado es esto beneficioso para el comic?

Si no me creen, piensen en la saga de Galactus de Los 4 Fantásticos, uno de los arcos más grandes y épicos que Marvel produjo. Tenemos la introducción de un alienígena y de su amo-devorador de mundos, una lluvia de fuego, un ataque a la raza humana, una embestida a una nave especial, y una historia de amor. Todo esto en menos de 3 números. Ahora vuelvo a preguntar. ¿Qué tanto pasó en el último cómic que leíste?

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Solo para que quede claro, el acto de descomprimir no es ni bueno ni malo. Se pueden crear cosas interesantes con él, como es el caso del comic de Frank Stockton que colgué hace poco en el blog. No obstante, por algún motivo esta técnica se ha vuelto sumamente popular hoy en día y su lamentable consecuencia son cientos de comics que puedes leer en menos de 5 minutos y en los que no mucho pasa. Comparen las siguientes dos páginas para tener una idea.

(Descomprimir)

(Comprimir)
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3 comentarios:

Guido Cuadros F.A. dijo...

Hola Gianco, ésto de la descompresión ''inútil'' por llamarla de una manera, es cosa de los cómics de superhéroes y de los cómics comerciales gringos de los últimos 10 años, y se explican entre otras cosas, por los motivos que mencionas en el post (poder sacar más números de una historia / poder llenar tomos compilatorios con una sola aventura) pero habría que agregar algo básico: la mediocridad rampante de las historias, de los guionistas que las escriben (que no tienen nada importante que contar, y que se dedican a ''pasear'' a los lectores más incautos) y el paupérrimo nivel de lectura de quienes consumen ésta clase de cómics. Buen contrapunto hiciste -para no salirnos del género- con los cómics de Lee, Kirby, Ditko, etc. donde en un sólo cómic pasaban un montón de cosas (eventos que además, pasaban por primera y única vez, ahora todo es repetición ad nauseam de las mismas historias, las mismas peleas, etc.). Otro ejemplo fuera del género de superhéroes sería la serie Love and Rockets, donde en un solo episodio, o en sagas de dos o tres capítulos suceden siempre un montón de cosas que son trascendentes para la vida de los personajes y que los marcan para la posteridad.

Por otro lado habría una descompresión ''justificada'' o ''positiva'', como en el caso del cómic de Stockton. Pues la descompresión del tiempo es básica para crear el clima que se quiere dar a la historia. Pero en éste caso, me parece que no hay otra manera de contar la historia. No me imagino éste cómic narrado en una sola página.

Resumiendo: la descompresión ''inútil'' es llenar páginas y páginas con viñetas intrascendentes, que no contribuyen significativamente en la narración de la historia. En la descompresión ''útil'' cada viñeta está justificada.

Angello Tangherlini dijo...

Yo particularmente prefiero el uso de la compresión, hace que tu imaginación funcione más, que el espacio blanco de viñeta en viñeta signifiqué más ejercicio mental. Hablando de esto, me gusta mucho lo que hace Jason, sabe utilizar muy bien estos elementos, aunque podriamos decir que este artista noruego busca siempre un término medio tirando hacia la compresión, obteniendo resultados geniales.

Raschid dijo...

Gianco,

Habría que cruzar la "descompresión" con las variables: la exigencia propia del medio y la recepción por parte de los lectores de lo comprimido o descomprimido. Es decir, habría que tomar dos aspectos adicionales:

- ¿Qué factores de una misma obra gráfica invitan a apelar a la "compresión" o la "descompresión"? (creo que no hay receta, pero sí algunos factores como el tratamiento del tiempo y espacio en función a la mayor o menor alternancia de viñetas).

- ¿Qué queda en el lector a partir de lo comprimido o descomprimido? A partir de la estrategia utilizada en el medio gráfico, ¿los lectores pusieron mayor o menor atención a aquello que se quería destacar con este proceso?

Ambos elementos, creo, que legitiman, en parte, la opción de cada autor gráfico por apelar a la reducción o expansión de imágenes presentadas.

Un abrazo,