miércoles, 19 de agosto de 2009

Fletcher Hanks: El Mejor Caricaturista que Nadie Conoce


En las profundidades del averno, un caricaturista nació a finales del siglo diecinueve. Un artista capaz de narrar historias de alquimia, de muerte y de tortura y que por algún motivo desconocido desapareció de la conciencia colectiva en el algún punto del siglo veinte. Su nombre era Fletcher Hanks y todos desde Robert Crumb hasta Kurt Vonnegut le han rendido homenaje y lo han posicionado al mismo nivel de artistas pioneros de la edad dorada de comics. El por qué se esfumó en la oscuridad, nadie lo sabe.

¡Destruiré Todos los Planetas Civilizados!” es el nombre de la colección de comics rescatados de Hanks y publicado por Fantagraphics con la supervisión de Paul Karasik en el 2007. El libro es una bella edición en sobre medida que contiene un comic autobiográfico de Karasik en torno a su visita al hijo de Hanks y que cuenta además con las mejores apariciones de personajes clásicos como Stardust, Space Smith, Tabú: El Mago de la Jungla y Fantomah (probablemente la primera super heroína de la historia).


Si ni uno de estos nombres les suena conocido, no se preocupen. Sus historias han sido comics de culto y si no hubiera sido por el esfuerzo de Fantagraphics, lo más probable es que hubieran permanecido en el limbo editorial. La verdad de las verdades es que la mayoría de personas desconocen el trabajo de Hanks, incluso varios historiadores de comics. Una pena. La experiencia de leerlo es única y todos los que ponen en un pedestal a Alex Raymond y Hal Foster, harían bien en dejarle un espacio a Hanks. Como Karasik dijo en una ocasión:
“El trabajo de Hanks es todo lo que quieres ver en un comic sea pero que rara vez ves: es extraño, violento, estúpido, divertido y desgarradoramente maravilloso, todo a la vez. Es como la memoria de un comic que leíste de niño, una historia que hizo que te interesaras en comics por primera vez, pero que ahora no estás seguro si en verdad existió o no porque nada de lo que has leído desde entonces ha llegado al mismo nivel de emoción. Pues en verdad existió, créanme. Y fue escrito y dibujado por un hombre del que nunca han escuchado: Fletcher Hanks. Bienvenido a casa.”

Miren un poco de la magia de Stardust, su creación más conocida.


A eso me refiero. Hanks revolucionó los comics bajo las narices de miles de personas y nunca nadie se dio cuenta. Explotó el medio y probablemente inconscientemente, exhibió particularidades que no se volverían a ver hasta la creación de comics under y alternativos en los años de la sicodelia y experimentación. Los personajes más conocidos de Hanks eran dioses de otros mundos que no se contentaban con atrapar a los villanos y enviarlos a prisión. Tenían que verlos sufrir. Cuando Stardust atrapa a unos mafiosos, no los lleva a la comisaría. Los congela en celdas de hielo para que contemplen sus crímenes por toda la eternidad. O los aplasta con una isla y después se los da de comida a un pulpo dorado. O les corta las cabezas y las tira a otro planeta donde un cuerpo gigante las consume hasta extinguirlas. No hay vuelta que darle. Hanks era un tipo raro.

Pero es gracias a esta excentricidad que los comics funcionan tan bien. Como dice Dash Shaw, estos comics despilfarran energía y creatividad. “Toma todo lo que sabes de superhéroes ahora y reemplázalo con lo todo lo que ellos te hacían sentir cuando tenías cinco años. Ahora despega.”

Pero esto no quiere decir que los comics no tenían sus fallas. Si bien todos exceden en creatividad, todas las historias funcionan en base a una premisa similar y la mayoría se desarrolla en torno a una fórmula repetitiva. Muchas veces veremos las mismas expresiones en páginas continuas y después de leer una o dos historias, ya sabremos de antemano como es que empiezan y terminan. Pero lo genial es que aún con estas barricadas, Hanks logra escabullirse y sorprendernos al final. ¿Manos cercenados que te persiguen hasta los confines de la muerte? No, admito que nunca me hubiera esperado eso.

Tal vez, el misterio de estas historias tiene algo que ver con el enigma que es Fletcher Hanks. El autor desapareció en el anonimato y nunca se volvió a saber nada de él. En su comic autobiográfico, cuando Karasik vivista a Fletcher Hanks Jr. (hijo del artista), este le dice que su padre era una terrible persona, que era un alcohólico y que abandonó a su familia varias veces. Su propio hijo nunca supo que dibujaba historietas y la familia estuvo contenta con deshacerse de él. En algún momento de su vida también fue un vagabundo y de la manera más casual, Hanks Jr. Le informa a Karasik que su padre murió congelado en una banca de Nueva York.


¿Tal vez los demonios internos de Hanks fueron el origen de estas historias? Uno no puede evitar pensar que Hanks corrió la misma suerte que muchos de los villanos de sus comics. Cometió errores en su vida y murió castigado por ellos. ¿Pero acaso fue una persona horrenda merecedora de sanciones eternas? No lo sabemos. Al igual que sus personajes, el hombre es un enigma.

Lo poco que sabemos de él es que fue uno de los creadores más iluminados de su época. Al igual que Kirby, sus paneles explotan de energía en todos lados y nunca tiene miedo de darle rienda suelta a su lápiz. A veces hay exageraciones anatómicas (una manos resulta más grande que la cabeza) pero todo tiene lógica y un significado emocional. Si un edificio detrás del sol, no emite sombra alguna no hay problema. Hay un cierto sentido onírico que hace que todo tenga sentido. Es más. Lo más probable es que la sombra haya sido devorada por algún hombre convertido en lagartija, condenado a comer sombras hasta su muerte.



8 comentarios:

Balbi dijo...

Perdon... pero se me escapa... en que año hizo este buen señor lo que hizo?

Gianco dijo...

Hey Balbi
Casi todo fue en un periodo de 1939 a 1941. Saludos!

Balbi dijo...

Increible. Osea que hizo comics de los 60 unos 20 años antes. No puedo dejar de pensar en Hank Chinasky (a.k.a. Charles Bukowski) mientras leia el post. Tiene como un parecido en esa cosa de estar fuera de epoca y vivir un poco a contramano de sus sociedades.
Abrazo

Guido Cuadros F.A. dijo...

El tio es un genio simplemente lei un articulo sobre este pata hace como un año no recuerdo si en newsarama o en la p{agina oficial de fantagrpahics. Ojo que gente como Morrison o Moore si conocen su trabajo, y han sido influenciados por el, es decir, su revolucion no cayo en saco roto.

Ese tomo recopilatorio hay que conseguirlo de todas maneras muchachos, ya parenla con Blackest Night y comics que solo son la repeticion de la repeticion de la repeticion, solo cambia el villano de turno o alguna payasada por el estilo.

Saludos!

Guido Cuadros

Gianco dijo...

Balbi:
Tú lo has dicho. El hombre se adelantó a su época. Algunas personas dicen que el mundo lo olvidó debido a que solo trabajó con personajes de 3ra categoría por un breve periodo de tiempo. Saludos!

Guido:
El tomo es demasiado bueno. En especial el comic de Karasik que expora un poco el misterio de Fletcher Hanks haciendo uso de sus misma imágenes. Saludos!

Pablaktus dijo...

Se nota que Marvelman (o Miracleman) tuvo mas de un referente claro. Con respecto al hombre, merecia lo que le pasase, lei con mas detalle lo que su hijo contaba, y un artista imaginativo no compensa un mal ser humano.

Pablaktus dijo...

Ah, muy importante, excelente sitio web, muchas gracias!

Gianco dijo...

Hey Pablaktus!
Gracias por tus palabras. Y para que te digo que no si sí. Personalmente no me gusta juzgar a alguien sin conocerlo. Pero al parecer Hanks era un hombre con muchos demonios y que hizo sufrir a la gente a su alrededor.

¿Pero hasta qué punto influye la personalidad de un artista en la apreciación de su trabajo? La mayoría de artistas eran almas torturadas. ¿Eso le quita méritos a su trabajo? Debate interesante, que no quepa dudas. Saludos!