martes, 14 de diciembre de 2010

BARBARIE

Los dejo con la columna que escribí y que salió publicada hoy en Perú 21 sobre la nueva novela gráfica de Jesús Cossío que ya pueden ir encontrando en Librerías Contracultura y Crisol. Como de costumbre, el texto que leen abajo varía un poco al del finalmente publicado. Ojalá les guste.

NOTA: Dicho sea de paso, pueden encontrar todo un episodio gratis del libro en Facebook.


BARBARIE

Los ¡BANG! de ‘Matanza de Accomarca’, uno de los capítulos del último libro de Jesús Cossío logran algo sumamente difícil: se desvían de la comicidad natural e inevitable de los efectos de sonido y entran al terreno de la apatía humana. Este no es un comic en el que apenas las balas tocan a los personajes, todo estalla en un éxtasis de fuego y dinamita. Cuando una persona es herida, esta se retorcija en el suelo, suda frío, maldice y llora de la impotencia. Estos ¡BANG! son reales y para atestiguarlo, tenemos las edades y los nombres completos de cada persona. Todos estos muertos que fueron torturados, violados y finiquitados con un disparo en la sien están vivos, o mejor dicho, lo estuvieron.

Así es Barbarie, la última novela gráfica de Jesús Cossío – de venta en librería Contracultura y Crisol – que narra las historias de violencia política en el Perú entre los años 1985 y 1990. Una especie de secuela temática a Rupay, su última colaboración con Luis Rossell, Barbarie entra a un terreno poco explorado en el pasado para contar las historias personales de campesinos y presos que fueron maltratados, asesinados y peor aún, escondidos. Estas son las historias del lado que no muchos conocimos de la guerra contra el terrorismo de finales de los ochentas: la de las personas que perdieron sus vidas por aquella de las falacias más idiotas que existen - la del despotismo social.

Puede que algunos sientan una falta de introspección emocional a la historia de los protagonistas, pero a lo mejor es esta despersonalización la que necesitamos para recibir el impacto; ya que ver la tragedia en bruto podría resultar demasiado para nuestra conciencia. Y es que mi temor más grande es que en el fondo, todos seamos iguales – igual de podridos y nefastos. Como dice Sufjan Stevens en una canción sobre Wayne Gacy Jr., el asesino en serie:

“Y en mi mejor comportamiento
Soy igual que él.
Mira bajo el piso,
por los secretos que escondí.”

2 comentarios:

Jesús Cossio dijo...

Gracias por la nota.

Que buena esa canción de Sufjan!

Gianco dijo...

De nada !