jueves, 30 de octubre de 2008

Superman no es un lorna

Superman es uno de mis superhéroes favoritos. Y como seguidor fiel de su ideología, siento que tengo una responsabilidad hacia su legado. Verán, por algún motivo y durante muchos años, a Superman se le ha tachado de ser... muy cándido, muy bonachón. Tal vez es el peinado de colegial sacado de los cuarentas. Tal vez son los anteojos de abuelo. La verdad es que hoy en día, la percepción hacia Kal-El ha cambiado drásticamente. Cuando la gente hable de él, ya no se habla de un titán o un semidiós.

Se habla de un lorna.

(Este homre usa sus calzoncillos encima de sus pantalones)

Superman, lamentablemente, se ha vuelto un sonsón. Un superhéroe demasiado bueno para su propio bien. Come todas sus verduras y nunca lastimaría ni a una mosquita. Sus morales lo han traicionado. Al ser tan bueno, puro y blanco, se ha vuelto muy sinsabor. Demasiado blah. Ha dejado de interesarnos.

Por eso es que el resto de nosotros, meros mortales, preferimos a Batman. Es oscuro, se mueve en las sombras. Es más ‘cool’. Preferimos ver a Bats luchar con sus demonios internos que ver a Superman sermonear a algún malhechor. Por un lado, Superman vuela por los cielos y sonríe. Aburrido. Por el otro, Batman sale por las noches y amenaza ladrones. Chévere.

Pero la verdad es esta. Superman no es un cualquiera. Es el último hijo de Krypton de la casa de El. Es el hombre del mañana destinado a vivir en el hoy para siempre. Es la palabra de Nietzche hecha verdad. Es alguien que puede viajar hasta la luna, y desde ahí ver el atardecer en todo un hemisferio. Puede ver como las células de tu piel mueren mientras habla contigo y nunca dirá nada (Sería descortés de su parte).

Superman es un mito y es eterno. El ser que todo lo puede.

Y sin embargo, este es su mayor defecto. Al tener prácticamente los poderes de un dios, Superman puede vencer a cualquier villano. Pero como dice Umberto Eco, esto lo ubica ‘en la preocupante situación narrativa de ser un héroe sin adversario, y por tanto sin posibilidad de desarrollo.’ Este es el dilema del hombre de acero y algo que todos sus escritores se preguntan ¿Qué obstáculo le podemos dar a Superman? ¿A qué adversario suficientemente grande se puede enfrentar?

Por esta razón es que toda aventura de Superman funciona mejor cuando la sacamos de su contexto ordinario y le damos circunstancias y enemigos inimaginables. Mientras sean más distorsionados, mejor. Por eso es que las historias del Silver Age funcionan tan bien:

- Estrellas de mar gigantes que controlan tu mente
- Policías Científico-Fascistas del futuro
- Villanos que convierten a los héroes en piezas de ajedrez.

El mundo de Superman siempre es más divertido cuando se ve inmerso en lo maniático, lo desequilibrado, incluso lo chiflado. Basta pensar en Bizarro, Mister Mxyzptlk y el Superman Compuesto para tener una idea de lo que estoy hablando. Y tal vez el mejor ejemplo de todo esto es el Allstar Superman de Grant Morrison y Frank Quitely.


En doce números, Morrison creó la versión definitiva del hombre de acero. La premisa es elegante y simple. Superman está contaminado por radiación solar y va a morir. En el poco tiempo que le queda realizará las 12 tareas hercúleas y salvará al mundo por última vez.

En este lapso lo vemos responder la pregunta imposible: ¿Qué ocurre cuando la fuerza indetenible se encuentra con el objeto inmovible? Su respuesta es lógica y sencilla. ‘Se rinden’. En otro número viaja al pasado incognito para conversar con su padre y acompañarlo en el momento de su muerte. En otro, crea un universo miniatura para ver cómo sería un mundo sin él. ¿El resultado? Un mundo alterno en el que unos artistas de nombre Siegel y Shuster crean un personaje de comics, también llamado Superman. Así es, Morrison propone que Superman creó nuestro mundo y que su mitología es tan grande que se filtró hasta nuestra conciencia colectiva en la forma de una idea. El hombre no existirá, pero su idea es eterna y vivirá para siempre.

Finalmente, en el último número y antes de morir, Superman sueña con Jor-El, su padre kryptoniano. Paseando sobre ríos de lava, el fantasma de su padre empieza a hablar del efecto que tiene en la humanidad. ‘Les has dado un ideal al cual aspirar, representas sus más grandes aspiraciones. Ellos crecerán, se tropezarán, se caerán, se arrastrarán… y maldecirán... y finalmente se unirán contigo en el sol, Kal-El.’

Y esta es la verdadera esencia de Superman. Es alguien que nos inspira a ser mejor en cualquier cosa que hagamos. No pelea por el estilo de vida americano. Él pelea por el estilo de vida humano. Es el inmigrante perfecto que representa lo mejor de la humanidad y que lucha por cada uno de nosotros.

Pero no puede salvarnos a todos.

Alex Ross dijo que Superman es el símbolo fallido de Jesucristo y está muy en lo cierto. Es el ser que todo lo puede y que sin embargo, se rehúsa a imponer sus valores sobre nosotros. En su mente, a pesar que es mil veces más inteligente y fuerte que cada uno de nosotros, él no tiene ningún derecho a cambiar nuestras vidas. Solo hace lo que cualquiera de nosotros puede hacer. Inspirar grandeza a través de sus acciones.

Superman es el Prometeo moderno. El ser que voló hasta el sol y que trajo el fuego para la humanidad. Se ha convertido en un mito y como sabemos, todo mito es inconsumible. Es un personaje de ficción, de eso no hay duda. Pero eso no significa que no sea real. Toda idea es real. El hecho que no podamos tocar o medir una idea no implica que no exista. Superman respira y está junto a nosotros.

Si no me creen, pregúntenle a Barack Obama

8 comentarios:

eWeb dijo...

Despues de leer Kingdome Come (Recomiendo su lectura de forma obligatoria) he regresado a leer a nuestro amigo cuatro ojos.

Me gustó mucho tu crítica, sigue así.
Saludos

Giancarlo dijo...

Hola Eweb. Kingdom Come de todas formas es material de lectura obligatorio. Lo leí cuando tenía doce años y cambió mi vida para siempre. Fue el primer comic que me hizo ver las posibilidades del medio como arte. Gracias por comentar y cualquier sugerencia para un post, ten toda la libertad de comentarla. ¡Gracias!

Baal Zak dijo...

Wow. Me siento acongojado de leer esto. Y tienes razón, hoy con mi hermano conversábamos algo parecido, que Superman es el alma del universo. El baluarte moral y el espejo donde todos se miran. En un mundo que se descompone, quizá sea lo único inamovible e imperecedero(Tema que me gustó en Infinite Crisis). Tratando de trazar un paralelo, lo único que encontramos fue la figura del Captain America, y ya sabemos qué le pasó al pobre Capi.

Tienes una línea que me gustó, respecto a Batman y su lucha con sus demonios. Cuando Superman está fregado, qué hace? Va a Smallville a hablar con su mamá (pobre papá Kent, siempre lo tienen que matar) y por que en el fondo, algo de eso tenemos nosotros. Por más super hombre que sea, es humano y también débil y esa necesidad de consejo y aceptar que no es un dios omnisciente lo hacen de verdad genial. (una chiquita a Tony Stark por siaca xD)

Gianco dijo...

¡Que bueno que hayas disfrutado el post Baal Zak!

Siempre me gusta cuando algunas personas descubren estas notas antiguas, jaja. Pero sí. Muchas personas olvidan que la esencia de Superman, el poder todo y no hacer nada, lo vuelven más humano y más frágil que el resto de superhéroes. Saludos!

BLOGGER dijo...

Sin duda, el más emblemático de los superhéroes.

Sin embargo, como lo dices, el peor enemigo de Supermán es Supermán mismo.

Lo curioso es, ¿Cómo llega ser ese tipo "perfecto"?, pues Kripton tenía también criminales (Gral. Zod etc.)

Para los mortales tiene los poderes de un dios (por el Sol amarillo). Acaso eso transformó también su moral?. Pero Zod llegó a la tierra, obtuvo los mismos poderes y quiso conquistarla.
Entonces, solo es el hijo bueno de Jor-el?

Creo que Supermán pagó la factura de ser el primer superhéroe de trascendencia, y ya que, por su contexto, fue utilizado como instrumento político durante la Segunda Guerra Mundial, simplemente lo hicieron indestructible, perfecto.

Es loable la creatividad de los guionistas a lo largo de la historia.

Los comics, las dos primeras películas con Christopher Reeve y hasta "smallvile" mantienen su magia... No se puede decir lo mismo de la última entrega cinematográfica.

Gianco dijo...

Snif. Me encanta que las personas sigan comentando en este post de antaño. Es uno de mis favoritos!

BLOGGER:
Esta parte de tu comentario me pareció genial "Acaso eso transformó también su moral?"

Esa pregunta de hecho te abre un campo inmenso para historias interesantes. Excelente punto de vista !

Baal Zak dijo...

Sin embargo eso lleva a pensar que el hecho que el Superhombre no abuse de su poder parte necesariamente de su origen terrestre. Desde niño criado bajo los valores éticos de no sé cómo llamarla... una cultura anglo-protestante ¿? en cristiano, él no se cría en una gran ciudad, sino en un rincón pueblerino de Kansas, donde se suponen residen los valores aún incorruptibles de su cultura adoptiva.

Esto luego puede estudiarse con Conner Kent, y cómo él siendo un personaje de este siglo crea resistencias a esta ética pero que finalmente puede asimilarse... de cierta manera.

Gianco dijo...

Este es el pequeño post que pudo! jaja.

Baal Zak, lo que dices me recuerda a la visión que Frank Miller tiene de Superman. Una de las razones por las que Batman desprecia a Superman en DKR es porque Supes no llega a la medida de lo que puede hacer. Es un ser que todo lo puede y que sin embargo se la pasa peleando con enemigos monses en lugar de encargarse de los verdaderos problemas.

A lo mejor Superman no se ve a sí mismo como lo que es en verdad. Su crianza terrestre le impide versede la manera en la que se Zod o Jor El se ven. El no quiere ser un dios magnánimo que cambia el curso de la humanidad. Prefiere darnos ese pequeño empujoncito para que nosotros tomemos nuestras propias decisiones.