lunes, 13 de julio de 2009

Entrevista a Alvaro Portales, un artista de Opinión muy Gráfica (PARTE 1)


No cabe duda que Alvaro Portales es uno de los caricaturistas más destacados en humor - perdón - en "opinión" gráfica del Perú. Autor de la sección de sátira en El Trome, y ex miembro del Otorongo en Perú 21, Alvaro es uno de los pocos artistas en el país que dicen precisamente lo que piensan sin importar las consecuencias. Justo lo que falta para un país como el nuestro en el que los políticos juegan ping pong con los reclamos del pueblo y en el que los medios de comunicación aman bañar en sangre los quioscos. El Ciudadano POP tuvo la oportunidad de reunirse con Alvaro en su estudio y hablaron de su carrera, sus influencias artísticas, el estado del humor gráfico en el Perú y el rol de los periódicos. Los dejo con Alvaro y con dibujos inéditos sobre su juventud y trayectoria. Y no se olviden de visitar su excelente blog.

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CP: Hablemos un poco de tu carrera. ¿Cómo te inicias en el mundo de ilustración y caricatura?

AP: Desde chico siempre me gustó el dibujo. Me gustaba dibujar bastante y digamos que cuando era grande, traté de orientar esto a una vocación. Traté de buscar una carrera que se acomodara a esto. Quise estudiar en la escuela de bellas artes pero no pude ingresar. El examen de conocimiento no fue muy favorable y mi nivel en el de dibujo fue relativamente bajo. En realidad, no he sido un dibujante tan nato. Se que estas cosas exigen práctica. Para no perder tiempo, postulé a un instituto estatal de diseño y me gradué como diseñador gráfico. Uno con bastantes limitaciones porque cuando yo estudié, las computadoras aún no llegaban a entrar mucho en el medio.

( James Hetfield en lapicero por Alvaro Portales. Época de colegial. Año: 1986)

CP: ¿De qué año estamos hablando?

AP: Del 89, 90. Pero en realidad no me he desarrollado como eso. Al final de mi carrera de diseño fue que empecé a trabajar en un medio y ese fue el CHESU, más o menos en el 90. Fue por Rubén Saenz, un amigo ilustrador que me avisó que había un espacio. Así que presenté mis trabajos. Les parecieron bacanes y me aceptaron como un colaborador. Me daban un espacio para publicar dos viñetas en un diario que se llamaba El Mañanero y era más o menos diario.

CP: ¿Qué tal fue la experiencia?

AP: Bacán. En esa época me gustaba más el dibujo grotesco y tenía una inclinación por hacer humor negro. En el periódico ya había caricaturistas con humor de corte sexual, manipulación de la mujer, esas cosas. Otros hacían tiras cómicas de corte social y bueno faltaba un poco sacar lo que era humor negro. Así que me dieron ese espacio y como yo recién empezaba en esto, me sentí bastante cómodo. Digamos que de ahí parte mi vínculo con los medios de comunicación.

CP: ¿Siempre te atrajo el humor gráfico?

AP: Bueno, si pensamos que empecé en el año noventa, ya van casi veinte años que estoy dedicado a esto. En un tiempo quise hacer historieta pero digamos que para el año 2000 y con un libro ya de humor gráfico, me doy cuenta que revisando mi actividad gráfica, tenía más tiempo invertido hacia el humor gráfico que hacia la historieta.

(LIMA EN RABIA. Ilustración para afiche de un concierto de varias bandas en el centro de Lima. Año: 2001)

CP: Podemos decir que inconscientemente, te volviste un caricaturista gráfico.

AP: Si pues. Primero en el CHESU, luego en Perú 21. Llego a un punto y me digo: “¡Carajo! Estoy más dedicado al humor gráfico que a la historieta.” Debo reconocer que mi actividad es humor gráfico y debe ser humor gráfico. Ya no puede ser historieta.

CP: Pero también se debe un poco al mercado en que vivimos ¿no? Los medios de comunicación en el Perú tienen un espacio más abierto a lo que es humor gráfico que a los comics o historietas.

AP: Bueno, hay algo que contradice eso: la experiencia de Juan Acevedo. Él hizo una historieta por mucho tiempo. Él es historietista y trabaja más en medios haciendo historietas que otras cosas.

CP: Bueno, el podría ser la excepción. Es el único ¿no?

AP: (risas) Si bueno, es el único. Pero eso te dice que si uno insiste, puedes convertir lo que tú quieres en tu profesión. Ahora me siento cómodo diciendo que me dedico al humor gráfico y que esta es mi profesión. Si alguien me llama para hacer una historieta, pucha… con toda seguridad puedo decir que ya no me interesa. A veces te llaman de una ONG y te dicen: “Ehh… quiero hacer una historieta sobre el bueno uso de los recibos por honorarios.” Yo les digo: “¡Anda, vete a la mierda! Búscate otro huevón que te haga eso” (risas). Eso ya es aburrido. Si pues. Mi profesión es ahora la de humorista gráfico. Pero digamos que eso ha cambiado un poco. Ahora estoy en una etapa tratando de replantear las cosas, empezando con el término de humor gráfico. Estoy insistiendo en que los conceptos deben cambiar. Estoy insistiendo más en un término que es el de Opinión Gráfica, porque cuando ocurren hechos como los de Bagua, no puedes decir que lo que estás presentando es “humor”. Más bien, estás opinando de manera gráfica con elementos visuales sobre algo fuerte y conmovedor que está ocurriendo. Esto no tiene para nada por qué vincularse con el humor.

(TAPA MUERTOS. Trabajo en computadora luego de la tragedia de Bagua. Año: 2009)

CP: En Estados Unidos se les conoce también como Caricatura Editorial.

AP: Claro. Bueno, afuera se les conoce más como Cartoon pero cuando aplicas eso a la región sudamericana, las personas lo asocian más con Cartoon Network y van a pensar que se trata de dibujitos. Y si lo llamas caricatura, van a pensar que soy como Carlín. Porque Carlín sí es un caricaturista y hace opinión política. Es un poco confuso en realidad.

CP: Como tú dices, ya tienes casi veinte años haciendo esto. Me imagino que la mentalidad con la que trabajas te debe llevar directamente a pensar en términos de opinión gráfica.

AP: Claro, es un ejercicio al que me he ido acostumbrando. Pero también hay un asunto de batallar todos los días con una sola idea. Me gusta mucho el hecho de transmitir una idea con una sola imagen. No debo considerar elementos como la narrativa y la composición, cosas que sí maneja la historieta, Aunque también se puede transmitir opinión con historieta.

(FOSAS: Trabajo publicado el viernes 6 de junio del 2008 en El Otorongo)

CP: ¿Qué tan difícil es encontrar la imagen exacta para transmitir tu mensaje?

AP: Más que cuan difícil es, creo que el tema es ¿Cuán alimentado estás de imágenes que puedas usar para transmitir tu idea, tu mensaje, tu crítica? Creo que como humorista gráfico uno está más obligado a saber más y enriquecer un poco más su mundo visual. Uno no puedo conformarse con ver solo libros de humor. También tienes que involucrarte mucho en cine, literatura, poesía. Hablando de eso, yo solía interesarme en leer poesía. A nivel de literatura, la poesía comprime. Comparando, una historieta puede ser una novela mientras que el humor gráfico puede ser un poema. En dos estrofas puedes encontrar muchas cosas que un pata puede haber hecho en doscientas páginas de una novela. Son ejercicios de simplificación que te ejercitan la mente y esa es un poco la estructura del humor gráfico. Decir mucho con pocas cosas. En cine, me gustaba mucho ver películas mudas. Había un ejercicio de cómo decir mucho sin hablar y cómo continuar una historia sin usar palabras ni texto ni sonido. Si te das cuenta, también trabajo mucho con la opinión sin palabras. Trato de no recurrir al texto para decir algo.

(SEMIOTICA METAFORA. Ilustración conceptual basado en un texto de Manuel Scorza. Año: 1991)

CP: Ni tienes por qué hacerlo.

AP: También me gusta el hecho que si no usas palabras, la imagen se vuelve más universal. Personas en cualquier lugar del mundo la pueden entender. Es algo muy muy interesante.

CP: Hablando de lo que has dicho de cine, ¿Cuáles serían tus influencias? Tanto dentro como fuera del humor gráfico.

AP: Bueno, puedo decir que en mi casa siempre hubo libros. Mi viejo tenía una biblioteca de literatura increíble. También había libros de historieta. Tenía y bueno, hasta ahora tengo libros de Fontanarrosa, libros de humor clásico sobre la literatura. También me vinculé con Mafalda y con los libros de humor de Quino que tienen un humor diferente. Pero a eso de los catorce, quince, lo que más me sedujo fue la música. En esa época de los ochentas, lo que más escuchaba era el punk y el metal, lo que se llamaba rock subterráneo.

CP: ¿Qué bandas eran las que más te atraían?

AP: Fueron de metales de los ochentas, el tras de Venom, de Slayer. Un montón de bandas la verdad. Punk ochentero no tan comercial y este tipo de música sin querer queriendo te arrastra a un tipo de música y un tipo de cine distintos, cosas de terror de los ochentas. Me interesé en un tiempo mucho en La Naranja Mecánica de Kubrick, o el cine de Federico Fellini. Digamos que en un momento también me interesó mucho el expresionismo alemán: las películas de Fritz Lang, Nosferatu, Caligari, Metropolis. Todas estas cositas que tienen mucho encanto. Y paralelamente, también gesté un gusto por las películas de terror clásico de Universal: Bela Lugosi, Karloff, etc. Y también de monstruos graciosos e ingenuos como Godzilla, cositas japonesas.

(VULCANO. Banda brasilera de death metal. Lapicero sobre papel cuadriculado. Época de colegial. Año: 1986)

CP: Específicamente hablando de humor gráfico, ¿Qué caricaturistas te han influenciado?

AP: Bueno, siempre Quino es una referencia en lo que es humor gráfico. De ahí también hay un humorista español que siempre firmaba con las siglas OPS en los ochentas y que luego firma como ‘El Roto’ creo que en el país u otro periódico importante de España. Trabajaba mucho con metáforas y humor gráfico y personal sin palabras. Otro referente bastante importante y también argentino es Caloi. A través de ellos me doy cuenta que el dibujo es también una exigencia en el humor gráfico. Uno en realidad va avanzando. Primero entiendes el concepto de humor gráfico y después te das cuenta que aparte de buenos humoristas, también hay buenos dibujantes. Y aparte, también hay personas que son buenos dibujantes y buenos humoristas a la vez. Quino por ejemplo es un buen dibujante. Te das cuenta que el pata se deleita dibujando. El pata quiere hacer una viñeta donde una señora ha bajado todos los libros de una biblioteca para hacer un sillón y te das cuenta que Quino se ha regocijado dibujando los libritos, las perspectivas, el número de elementos de una casa clásica, lámparas, arañas, cuadros y todo. Y eso no es necesario. Pero te das cuenta que él tiene un gusto por el dibujo y que quiere hacerlo. Y eso pues, también lo hace grande.

CP: ¿Qué tanto sigues trabajando en tu dibujo y tu técnica?

AP: Se que a la edad que tengo, es un poco dañino hacerlo, porque ya debería haber definido mi línea. No es muy bueno que estés cambiando tu estilo o que estés pasando de una cosa a otra. Eso confunde e indica que uno no se adapta. Cuando yo comencé, me encantaba el tipo de dibujo de Robert Crumb. Yo anclé mi bandera y dije “Yo quiero ser un Robert Crumb bacán”, porque sabía que para la historieta que hacía entonces, su estilo se prestaba bastante. Para todas esas cosas grotescas, sórdidas, Robert Crumb te ayuda. ¿Pero qué pasa cuando dejo de hacer historieta y empiezo a hacer humor gráfico? Me doy cuenta que su estilo no es para humor gráfico. Te puedes dar cuenta en el libro que saqué (MÁTATE), que al momento de hacer el dibujo aún me queda mucho de Crumb… y no es pues. No se presta. Ahora, yo hago cosas como tratar de jugar con la composición de la viñeta. Juego con colores. Hago hincapié en el elemento que quiero que resalta y solo eso va a color. El resto lo sumerjo en un blanco y negro. Hay un mejicano, Rogelio Naranjo, que es un capo en esas cosas. Muy bueno. Pero volviendo al tema, tuve que decirle adiós a Robert Crumb y le dije: “Chau broder, hasta nunca.”


(PARALELOS. Historieta de dos páginas para un fanzine llamado "Derrame Cerebral". Nunca fue publicada. Año: 1988)

CP: ¿Cuál es tu opinión sobre el humor gráfico en el Perú? ¿Ha crecido? ¿Ha evolucionado?

AP: Lo que sucede en el Perú es que el humor gráfico siempre ha sido político. Ese es el gran problema. No hay una cultura del humor en general porque el humor gráfico en verdad no solo es humor político. También es humor social, humor universal, humor blanco. Humo negro también. Entonces yo creo que hay mucha gente en otros países que ejercen todas estas disciplinas. Acá lo medios también requieren mucho de humor político. Ahora juegan un poco con el asunto social por las coyunturas, pero no es muy confortable saber que tiene que ser humor político siempre.

CP: Pero algo verdadero del humor gráfico es que siempre se basa en temas coyunturales ¿no? Al menos en nuestro país.

AP: Sí… pero también hay referente que son un poco universales. Digamos, el humor gráfico puede tocar temas de conducta humana. Tú puedes hacer opinión gráfico sobre el racismo. Puedes hablar sobre la intolerancia, sobre la guerra, la idiotización de los medios hacia la gente, sin necesidad de ser coyunturales.

(POLITICA COCHINA Y COMICS. Genial portal a doble página (central) para el Otorongo. Año: 2007)

CP: Eso sucede porque es lo que los medios exigen ¿no?

AP: Ese es el problema. Los periódicos creen que el humorista debe ser como el titular del periódico. Cambiar y cambiar y cambiar. Y eso es un desperdicio. Si te das cuenta, es un trabajo que tiene una vida efímera. Vale un día y al día siguiente no vale nada. Están envolviendo zapatos con tu trabajo. Yo he visto trabajos míos en la pista, como papel sucio. Y yo pienso: “Pucha, el esfuerzo, el trabajo que hago, ¿Por qué se va a la mierda?” Y eso es porque te piden que funciones como carátula, que solo sirvas por un par de horas mientras en otros países, se publican trabajos que son para la eternidad, que son eternos. Y estos se recopilan en libros que se vuelven ya inmortales. Tú por ejemplo, agarras un libro de Quino y ves un humor que sigue vigente. Quino nunca pensó en “¡Tengo que hacer humor sobre los problemas de la dictadura de Perón!”. Nada que ver. Él no pierde el tiempo en esas huevadas. Pero acá si hacemos eso. Eso sucede con el humorista gráfico.

CP: Y lo triste es que todas las personas que empiezan a demostrar interés por el humor gráfico, creen que solo se trata de eso.

AP: En todo caso, sí hay personas que lo hacen y lo hacen muy bien. Yo no quiero generalizar y poner esto como un problema porque estaría tirándole una piedra a las cosas grandes que ha hecho Carlín. Él está muy cómodo haciendo humor político y es de puta madre y lo que hace tiene un valor importante hasta para la historia de nuestro país. Yo siempre he dicho que un libro de Carlín es mejor que toda la colección de historia de Basadre. O una colección de Monos y Monadas es mejor que un libro de historia porque ahí sí están todos los hechos negativos de nuestra historia. Allí está reflejado todo. Y se lo puedes dar a tu sobrina y decirle: “Entiende pues. Ahí está quién fue en verdad Belaunde. Cómo se comportó este tipo y que pasó cuando fue gobernante.” O sea, yo no le pongo flores a la tumba de Belaunde. Estás loco. Ese pata cometió errores gravísimo y por su culpa se vino una cadena de errores con Alan García en los ochentas, con Fujimori en los noventas, con Toledo en el dos mil y ahora otra vez con Alan García. Todos lo libros de Carlín son un gran referente para esto, para saber los errores de estos huevones que están ahí.

CP: Todo se resume a que hay una falta de cultura gráfica en el Perú.

AP: Si pues. Yo estoy convencido que hay poca gente que quiere hacer de esto su profesión. Hay personas muy volubles que dicen que son historietistas y caricaturistas a la vez. Yo creo que un artista no puede ser tan flexible. Una vez vi la entrevista que le hicieron al creador de Tin Tin, que como historietista también quiso ser pintor. Llevó todos sus cuadros a un curador de una galería y este le dijo: “Huevón, dedícate a otra cosa”. El creador se dio cuenta que había cometido un error y recapituló su acto. Y dijo algo bien bacán. Un artista nace y se dedica a una sola cosa. El pintor nace para ser pintor. Es escultor nace para ser escultor. Y lo que tiene que hacer el artista es dedicarle la vida a eso. Si yo le dedico la vida a ser caricaturista, debo morir como caricaturista. Y dedicarle la vida a algo, significa que te escupan, que te tapen el culo, que tengas una vida sufrida, pero que cuando estés muerto y seas hueso, que te prendan velas y digan: “Este pata fue de puta madre. Dedicó toda su vida a ser caricaturista.” Al final, todo lo que la gente ha hecho por el arte es sacrificio. Ha sido la entrega de una vida a la actividad.

CP: Tú te ves entonces, solo como un humorista gráfico.

AP: Por supuesto.


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La segunda parte continúa en unos días sobre la relevancia de su trabajo, el nivel de otros humoristas peruanos y todo el rollo tras su salida de Perú 21.

4 comentarios:

RoQ dijo...

omfg Alvaro Portales es EL PUTO DIOS! lo leo desde el CHESU! (en los noventitantos) y estoy seguro que algun dia me comprare el Matate!, era tambien la unica razon por la que leia el otorongo y bueno su blog esta alto en mis feeds.

Y por esta entrevista creo que tambien me suscribire al tuyo

alihanz dijo...

Yo me enamore de Portales cuando vi sus dibujos sobre la ofensiva israeli a Palestina, los titulo "ESTO NO DA RISA", lo censuraron bastante por eso...

Espero ansioso la segunda parte, y el porque me quito la unica razon por la cual compraba Peru21

Gianco dijo...

Hey RoQ!
El MATATE es recomendadísimo y sobre el Otorongo, cuando Alvaro se quitó, como que el segmento perdió una pierna o algo similar. Saludos!

Hey Alihanz,
La libertad que el blog le ha dado a Alvaro es única. En mi opinión, este proceso con nuevos medios, le ha permitido crecer bastante como artista.

Y en unos días la parte 2, con mas fotos sobre el artista y su increible estudio.

alihanz dijo...

Muhcisima razon, la libertad ams gradne que le da el blog es la de poder criticar sobre su propia casa, aca puede hablar libremente de los mismos blogs, del internet , mientras uqe haya no pida chocar ni con Peru21 ni con sus lñineas editoriales (cosa que ni bien puso su blog se puso a hacer, jeje)

La verdad me fascina encontrar las referencias culturales en sus dibujos, es casi tan divetrido como leer al ciudadano pop (ja)