domingo, 27 de diciembre de 2009

Los Mejores Comics de la Década PARTE 4 - Miniseries

Y como regalo navideño, ¿Qué tal si seguimos con lo mejor de la década? En la parte 1 vimos los mejores comics de superheroes, en la parte 2, los mejores numeros sueltos y en la tercera, las mejores series continuas. Hoy le toca el turno a las mejores miniseries. Estos son esos comics de pocos números (más o menos de diez) que llevan consigo una historia ni tan extensa para convertirse en una odisea narrativa ni tan pequeña para tener el poder del knock out de los números sueltos. Pensemos en ellas como cuentos cortos o como aliens que atrapan nuestros cerebros para poner sus huevos y escaparse al poco tiempo, tan rápido como llegaron. En mi opinión, estas fueron las mejores de la última década.


#10: The Spirit – Darwyn Cooke (DC)

Dios, me voy a odiar por lo que voy a decir pero The Spirit de Cooke, su reinterpretación del personaje de Will Eisner, es un comic con abundante... espíritu. No es broma. Honestamente creo que no hay otra palabra para describir lo que se siente leer este comic de aventuras, escapado de la década de los cincuentas, y que une de un solo trazo elementos del screwball comedy con la acción e intriga de los seriales de los cuarentas. Los primeros doce números de Cooke (Evanier luego se encargaría de la historia) son de lo mejor que el mainstream vio en los últimos años y continúan demostrando que el hombre es un maestro en el manejo de ritmo y composición. Sin embargo, lo mejor de todo es que Cooke no desarma y crea algo completamente nuevo (como lo hizo Frank Miller desastrosamente). El autor de DC: The New Frontier respeta la creación de Eisner y cuenta el mismo tipo de historia que siempre se contó. Y el resultado como de costumbre es algo divertido, chistoso, emocionante y sobre todo, glorioso.


#9: Temporary – Damon Hurd y Rick Smith

Se necesitó un comic independiente para probar que el periodismo no es la única profesión en el mundo capaz de llevar a sus protagonistas de un episodio a otro. En Temporary, Envy Saint-Claire (genial nombre) es una trabajadora temporal que es asignada a distintos puestos por una agencia de trabajos. Sencillo y brillante. El comic la seguirá de esta manera de empleo en empleo y la veremos relacionarse con personas nuevas en distintos tipos de trabajos. Lo interesante del comic está en la forma cómo se representa cada ambiente laboral y en los pequeños plot twists que se introducen al final de cada número, que resultan más reveladores de lo que esperábamos. Envy no es una persona que se mete en aventuras y que está en busca de lo extraño. Envy es sencillamente una chica que tiene que trabajar y aunque no lo crean, esto es lo que la veremos hacer en todo el comic. Sin embargo, lo que sucede alrededor de ella es una absurdez tan sincrónica que nos deja rascándonos la cabeza.


#8: SOLO – Varios (DC)

¿Por dónde empezar con Solo? Esta antología de doce números les dio rienda suelta a distintos autores para que hagan y deshagan comics a su antojo. Mark Chiarello tuvo la genial idea de convocar a la creme de la creme, artistas como Corben, Aragones y Kristiansen y les dijo: hagan lo que quieran por 48 páginas sin nada de propagandas ni cosas por el estilo. El resultado es probablemente lo mejor que DC ha hecho en los últimos diez años. Tim Sale escribe y pinta una historia de 3 páginas sobre el momento exacto en el que sus padres se enamoraron. Paul Pope copia todo el diálogo de una historia corta de Kirby y lo adapta a su manera. Brendan McCarthy cuenta una historia de un Flash sicodélico que parece haber sido diseñada por Terry Gilliam. En un mundo perfecto, esta serie continuaría hasta hoy. Lamentablemente y como era de esperarse, solo 12 números aparecieron.


#7: Skyscrapers of the midwest – Josh Cotter

Josh Cotter es un caricaturista nato, fácilmente podría estar trabajando para periódicos como el Washington Post. Es obvio que tiene el tino y el zing! para eso. Pero hay algo subversivo y oculto debajo de su lápiz que sale a la luz cuando crea comics, en especial Skyscrapers of the Midwest, una melancolía latente que te aprieta el corazón de a pocos y que no lo suelta fácilmente. Midwest es un canto tierno sobre todos los niños que han crecido en el campo, rodeados de animales y de cientos de estrellas nocturnas, siempre lejos de la ciudad y los claxons. Cotter junta todos estos elementos y usa animales antropomórficos para hablar del misterio y la soledad del ser humano. Y la verdad, lo hace estupendamente bien. Puede que suene similar al trabajo de Jason pero ojo, no lo es. Lo que Cotter hace es poner sus emociones en una bandeja y decirnos cara a cara qué es lo que se siente ser un niño en medio de un mundo que no comprende. Solo que lo hace con robots, calaveras y gatos voladores, claro.


#6: Fantastic 4: Unstable Molecules – James Sturm y Guy Davis (Marvel)

La historia de los verdaderos 4 Fantásticos. A lo mejor no lo saben, pero Lee y Kirby conocieron a una verdadera familia en los sesentas de nombre Sturm, cuyos miembros sirvieron como inspiración para crear a los 4 Fantásticos. El patriarca fue un científico del gobierno, un hombre abstraído de la realidad que ignoraba por completo a su esposa, un ama de casa abnegada, quien a su vez debía encargarse de su hermano menor luego de que sus padres fallecieran. Esta es la historia de la familia más fantástica del universo si vivieran en el mundo real y si nunca hubieran desarrollado superpoderes. Lo que nos queda es una estupenda reflexión sobre el concepto de la familia nuclear. Sturm ha traído a flote las verdaderas tragedias de estos personajes y también los de la sociedad norteamericana de los sesentas, el residuo de los hijos de aquellos que vivieron la segunda guerra mundial y que no aprendieron a expresar sus sentimientos. Esta familia no tiene nada de fantástico. Son seres patéticos que deambulan por el mundo y que se obsesionan con romper el equilibrio que gobierna sus vidas. Lamentablemente, todos fallarán al final.


#5: Concrete – The Human Dilemma (DARK HORSE)

Uno de los mejores comics de los ochentas regresó en los 2000 para recordarnos cómo es que las buenas historias deben funcionar. Concrete es el ejemplo perfecto de que los comics de superhéroes son capaces de cargar literatura gráfica de peso. En el Dilema Humano, Concrete, el humano atrapado en un cuerpo de roca luego de ser secuestrado por extraterrestres, se ve a sí mismo convertido en la mascota de una fundación dedicada al control del crecimiento de la población. Esta organización promueve un nuevo programa gubernamental que busca otorgar beneficios financieros a aquellas parejas que estén dispuestas a esterilizarse y como es de esperarse, todo se vuelve un pandemonio. Esto es algo que nunca va a pasar con personajes corporativos como Batman o el Hombre Araña que deben satisfacer a todas las facciones políticas de un país. Concrete es un personaje verdadero y en este comic quedará atrapado en el medio de un huracán mediático y deberá luchar contra sí mismo y con los medios de comunicación para explicar sus puntos de vista en lo que se refiere a temas como la esterilización y el aborto. Lo único negativo de todo es que nos deja preguntándonos por qué diablos Chadwick no hace comics más seguido.


#4: 100% - Paul Pope (Vertigo)

100% es una fábula ciber-punk que como todo buen sci-fi habla más sobre nuestra realidad más que sobre la fantasía creada por el autor. Pope narra la historia de varios personajes en una Nueva York futurista, un mundo en que la pornografía ha evolucionado de tal forma que al hombre común ya no le satisface ver mujeres desnudas. En el mundo de 100%, la verdadera pornografía está en ver a través de un scanner médico, los órganos y las entrañas de mujeres mientras tienen espasmos sobre la pista de baile. En el transcurso de la historia, veremos a un boxeador que sueña con que su familia lo perdone, a un chico mentalizado en escapar de su mundo y a un conjunto de teteras crear una sinfonía perfecta. En sus mejores momentos, 100% parece un cruce de Burroughs y Neal Stephenson. Y el trazo de Pope es lo que junta todo en un excelente paquete, retratando a la perfección la vida desenfrenada de sus personajes. Sus líneas despegan constantemente del papel, pero cuando están a un milímetro de pasarse de la raya, frenan en seco. El hombre sabe lo que hace y nos deja siempre pidiendo más.


#3: Casanova – Matt Fraction, Gabriel Ba y Fabio Moon (IMAGE)

El 99.9% de los comics modernos están hechos para el público fanboy y lamentablemente tienen la necesidad dominante de enfocarse en el ‘qué le va a pasar luego al personaje X’. Es por esto que cuando Casanova se estrenó en el 2006 fue un baldazo de agua fría ya que le probó a todos que lo importante no está en QUÉ historia cuentas, pero en CÓMO la cuentas. Casanova es un comic diseñado para leerse desde todo ángulo posible. Los personajes principales saltan en el tiempo, se separan entre realidades paralelas, cortan la historia para hablar con el lector y a veces el mismo editor entra al comic para dar su propio punto de vista y explicar por qué estuvo en desacuerdo con el autor en un segmente determinado. Es más, el comic reta al lector a examinar no solo los dibujos y diálogos, pero también los créditos y los ensayos/conversaciones al final de cada número en el que los autores hablan de sus influencias, creando capas meta-textuales que nos sirven para entender este monstruo narrativo.

Recién me doy cuenta que no he dicho de qué trata el comic. En pocas palabras, Casanova Quinn es un espía sin patria y sin escrúpulos que al descubrir que su hermana gemela ha sido asesinada, viaja a una dimensión alterna en la que suplanta a su yo paralelo que también acaba de ser exterminado. Y si eso no los convence, hay mujeres desnudas, bunkers llenos de oro y mentes robóticas atrapadas en cuerpos monstruosos.


#2: Street Angel - Jim Rugg y Brian Maruca (SLG)

Les imploro que lean este comic. Lean solo la primera página. Les aseguro que no lo podrán soltar. Jim Rugg y Brian Maruca han creado en mi opinión a “la” heroína del siglo veintiuno. Jesse Sanchez es Street Angel, una joven adolescente sin familia y sin hogar que vive en una caja en un callejón y que junto a su patineta y a un amigo literalmente desmembrado, luchará contra la pobreza, el hambre, ninjas, el nepotismo y científicos obsesionados en destruir la tierra. Este es probablemente el comic más entretenido que he leído en años y la única pena es lo corto que duró. Maruca tiene un tino para el ritmo que es en verdad envidiable y Rugg logra armar personajes con un diálogo que extrañamente suena real y bizarro a la vez. Leyendo lo que he escrito hasta ahora, me doy cuenta que no le estoy haciendo justicia al comic y es que tratar de explicar por qué es tan adictivo me resulta sumamente difícil. Lo único que puedo decir es que lleva consigo una energía que explota desde el momento que abres el comic y que si todos los comics de superhéroes tuvieran el 5% del alma que tiene este comic, quintuplicarían fácilmente sus ventas en un día.


#1: We3 - Grant Morrison y Frank Quitely

Ahh… We3. ¿Por dónde empezar? ¿Estará mal si digo que me parece el mejor trabajo de la carrera de Grant Morrison? Puede que esto no sea cierto, pero por algún motivo esta colaboración del dúo dinámico de Morrison y Quitely disparó con dirección a mi pecho y no falló ni por un milímetro. Tratar de describir este comic no servirá de nada ya que trata de un perro, un conejo y un gato que son entrenados por el gobierno para asesinar y que luego de escapar, tendrán que luchar por su libertad y su…¿humanidad? En otro plano, We3 habla de miedos y lágrimas. Usando animales que con el uso de modificadores sonoros pueden preguntar a sus amos si los aman, Morrison hace algo descabellado. El autor toma tu mascota favorita, esa que murió cuando eras un adolescente y la trae de vuelta a la vida en la forma de estos personajes (por algo escogió un perro, un gato y un conejo) de tal forma que no podemos evitar identificarnos con ellos a pesar que son armas de destrucción masiva. Y ni qué decir del arte de Quitely. Solo digamos que hay splash pages cargados de información con más de 50 paneles (algunos de tan solo un centímetro de alto) y páginas en las que las viñetas rompen la estructura del papel y se vuelven ventanas en tercera o cuarta dimensión por las cuales los personajes saltan de un momento a otro. Es así de extraño. Es así de genial. Es We3.

FINALISTAS (los que no la hicieron pero son muy muy buenos): DEMO, Seaguy, Smoke, Local, Global Frequency.

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Ojalá les haya gustado la lista. Recuerden que la idea es compartir y comentar y de hecho me imagino que ustedes tienen otras propuestas interesantes. Regresamos luego con la siguiente parte: mejores comics peruanos. Gulp!

4 comentarios:

RoQ dijo...

Falto "I Kill Giants", esa fue buenasa y reciente nomas

Gianco dijo...

Muy buena y divertida! Y Nimura resultó ser toda una revelación.

Pero el rollo de la mamá es taaaan prededicble que personalmente me pareció que le bajó la calidad. Grant Morrison está haciendo ahora una historia similar sobre un niño que vive elementos de fantasía en un mundo real. HAsta ahora he escuchado cosas buenas.

RoQ dijo...

jaja, sabes yo no saque lo de la mama hasta el final sino que pensaba que era algo sobre abuso infantil, igual me encanto.

Gianco dijo...

A lo mejor mi menta siempre va a las cosas malas! ¿Que quiere decir eso de mi?

Jaja, pero si, es un muy buen comic. Y los minicomics que salían al final en los que Nimura y Kelly conversaban eran un chongo!