martes, 18 de mayo de 2010

Adiós, Frazetta

Para empezar el día, los dejo con la columna que escribí para Peru 21 sobre Frank Frazetta, grande de grandes. Como de costumbre, lo que leen abajo varía un poco del texto que fue publicado finalmente. Ojalá les guste!


Adiós Frazetta (1928-2010)

Debo haber tenido unos trece años cuando descubrí el trabajo de Frazetta por primera vez. Si mal no recuerdo fue la popularísima pintura de Tarzán arrinconado contra un árbol, a punto de luchar contra un puma. Inmediatamente algo se activó en mi cerebro. Este no era un dibujo cualquiera. Había algo distinto en él. Sin saberlo entonces – o a lo mejor intuyéndolo en mi subconsciente – percibí un peso real que resto de arte fantástico carecía. Había aquí una escena que sudaba energía y tensión dramática. No había forma que el hombre detrás de esta imagen fuese un artista de lápices y tinta. No señor. Tenía que ser un demonio, un gollum armado de fuego y sangre, luchando contra un gran canvas en blanco.

Y es que no hay otra forma de describir a Frazetta. El hombre logró capturar en una botella toda esa euforia, ese brío incontenible que un sueño envuelto en una pesadilla pueda tener y la rompió sobre cientos de pinturas, derramando innumerables panoramas fantásticos que sobre todas las cosas, se sentían reales. Cuando Frazetta dibujaba roca, fuego, tierra o carne, uno sentía que en verdad podían tocarlos. Su línea y su composición siempre estuvieron dotadas de una gracia instintiva, logrando con suma simpleza y elegancia lo que es imposible para el resto. Pensar en un equivalente actual es inútil. La última persona en dibujar con el mismo arrojo tendría que haber sido Jack Kirby.

Ese fue Frank Frazetta, artista de artistas y creador de mundos. Como dice Benjamin Marra, “el núcleo emocional de los dibujos de Frazetta es como la tierra y el cosmos, parte de una esencia que todos compartimos y que nos muestra mundos que sabíamos que existían pero que nunca pudimos reunir las fuerzas para imaginarlos.” Así que adiós señor que nunca conocí y que siempre admiré. Gracias por mover las tuercas en mi cerebro y por lograr años atrás que este entonces adolescente peruano se haya interesado por seguir leyendo revistas de dibujos y palabras. Gracias, gracias y gracias.
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2 comentarios:

Raschid dijo...

Totalmente de acuerdo, Gianco.

Frazetta y Kirby mostraban que el papel o el soporte físico eventual les quedaba corto para todo lo que arrojaba la imaginación desbordada... Se cierra un ciclo de los grandes, caray... snif...

Gianco dijo...

un monstruo, sin lugar a dudas. un abrazo Raschid!