martes, 17 de agosto de 2010

Josh Cotter

Los dejo con la columna que escribí y que fue publicada el día de hoy en Perú 21. Como de costumbre, el texto que leen abajo varía un poco del finalmente impreso. Ojalá les guste y en caso les interese, pueden ver más del trabajo de Josh aquí.


Josh Cotter

Lo más probable es que no les suene el nombre. Josh Cotter no trabaja con ninguna propiedad multimillonaria y tampoco es un caricaturista viejo underground, de esos que se convierten en leyendas en sus últimos años y que tienen películas basadas en sus vidas. Sin embargo, la columna de hoy va dedicada a él. ¿Por qué? Quizás por el simple hecho que es uno de esos maestros modernos que necesitan ser más conocidos

El nominado al Eisner es un caricaturista nato y fácilmente podría dedicarse a crear humor negro. Es obvio que tiene el tino y el zing! para eso. Pero hay algo subversivo y oculto debajo de su lápiz que sale a la luz cuando crea comics. Algo que revienta la página y que nos deja boquiabiertos a todos. Mientras escribo esto, me pongo a buscar una palabra para describirlo y la mejor que encuentro es ‘luchador’. Pues Cotter es un espécimen perfecto de lo que significa sufrir por la pasión y por el arte. El creador de Driven by Lemons es un artista diagnosticado con un Trastorno Bipolar II que ha luchado contra el alcoholismo y contra sí mismo. Crear comics es su terapia y si puedo ser tan osado, esto es mejor que cualquier pastilla que pueda tomar.

Pero esta columna no es un análisis del artista. Es más bien, un vistazo a su trabajo y legado. En Skyscrapers of the Midwest, Cotter brilla al sugerir una melancolía latente que te aprieta el corazón de a pocos y que no lo suelta fácilmente. Midwest es un canto tierno sobre todos los niños que han crecido en el campo, rodeados de animales y de cientos de estrellas nocturnas, siempre lejos de la ciudad y los claxons. Con un manejo increíble del lápiz, Cotter junta todos estos elementos y usa animales antropomórficos para hablar del misterio y la soledad del ser humano. Y la verdad, lo hace estupendamente bien. Pone todas sus emociones en una bandeja y nos dice cara a cara qué es lo que se siente ser un niño en medio de un mundo que no comprende. Solo que lo hace con robots, calaveras y gatos voladores, claro.

(Faulkner: An artist is a creature driven by " lemons ")
.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Good fill someone in on and this fill someone in on helped me alot in my college assignement. Thank you on your information.