miércoles, 1 de febrero de 2012

Ultimate Comics: All New Spider-Man


“Creí que Back in Black ya había terminado”

Esa fue una reacción “graciosa” de un amigo cuando se enteró que Peter Parker sería reemplazado por un niño afro-latino de 13 años en las páginas de Ultimate Comics: Spider-Man. Para los que no lo saben el universo Ultimate no es parte del universo tradicional de Marvel; esta línea empezó en el año 2000 y buscaba atraer nuevos lectores contando desde cero el inicio de los personajes más populares de la empresa, descartando 60 años de continuidad y situando a los héroes en la época actual.

Mucho se ha explotado el hecho que el personaje es de ascendencia africana para etiquetarlo de “El Spider-Man negro” y demás, mucho se ha dicho de que es una estrategia de marketing o que simplemente se ha llevado la devoción a Obama a extremos. Personalmente, no me importa eso. Estoy seguro que la decisión de hacer a Miles afro-latino ha tenido que ver con ventas, con deseos de atraer a jóvenes que no leen comics y causar un revuelo en las noticias para vender más; pero personalmente veo esto como un gran movimiento por parte de Marvel. Las reacciones que se vieron en la red días después de que la etnicidad del personaje fuera anunciada demuestra exactamente por qué es lo correcto darle una raza diferente al nuevo Spider-Man.


Pero no todo puede tratarse de cambiar el color de piel del personaje. Si la historia es mala todo explota en la cara de Marvel, si abrimos el comic y encontramos un clon de Peter Parker solo que de diferente color nada habrá valido la pena.

Una de las fallas que posee el primer número es en presentarnos al protagonista muy tarde en la historia, Miles hace su primera aparición recién a la mitad del comic, lo cual no da mucho espacio para conocer al personaje. Se podría tratar de justificar esto con la noción de que el segundo número, uno mucho más dedicado al joven Morales, salió a la venta tan solo dos semanas después, pero aun así me parece una terrible decisión de Bendis el dedicar tanto espacio a exposición y misterio. Dejando eso de lado, sin embargo, encontramos una rica historia familiar que por momentos nos hace olvidar que estamos leyendo una historia de superhéroes.

La historia de este pequeño joven empieza en Brooklyn, donde vemos a Miles acompañado de su padre y madre yendo a una especie de lotería. Bendis obviamente ha visto el documental “Waiting for a Superman” ya que nos ilustra una cruel realidad, en vista de que solo existen 40 vacantes para un colegio de prestigio, y existen más de 700 postulantes, las vacantes son dadas al azar. Es un hecho que la madre de Miles no deja de repetirle a su hijo, sin importar que pasé este día, nada de esto tiene que ver con él, si no ingresa no quiere decir nada acerca de él como persona.

Pero Miles no está preocupado. Gracias al excelente trabajo de Sara Pichelli – en quien se nota Bendis confía lo suficiente como para dejar que las imágenes carguen mucho de la historia- podemos ver que Miles se preocupa mucho más por su madre que por ingresar al colegio. Durante la escena de la lotería podemos ver también los primeros detalles de la personalidad de Miles, es reservado y pensativo, pero también es preocupado por los demás. Vemos esto en su preocupación por su madre y en el hecho que, cuando logra obtener una de las vacantes para el colegio, lo primero que hace es ver al resto de chicos que no han logrado ingresar, ve su tristeza y dolor, y lo primero que hace es preocuparse por ellos, y decir que no debería sentirse así, su felicidad a cambio al futuro de otros.


Y su madre responde como un adulto haría en esta situación “Preocupate por ti, este es un momento felíz, piensa en ti” ¿Y realmente alguien puede culpar esta clase de reacciones? No creo realmente, pero pese a escuchar esto Miles no puede evitar sentirse culpable, lo cual será el elemento motivador del personaje durante su arco argumental.

Más se nos presenta a otro personaje, el tio de Miles, Aaron. Cayendo en el estereotipo – por lo menos hasta el momento- Miles no se da cuenta que su tio no es precisamente un hombre correcto. Y nosotros lo aprendemos al poder hacer un par de conecciones y darnos cuenta que este hombre es un criminal. Aquí, en el apartamento del tio Aaron, es donde Miles será mordido por la araña genéticamente alterada que le dará sus poderes.

Las diferencias entre Peter y Miles se incrementan mientras más avanza la historia. Mientras Peter en un inicio estaba emocionado por sus nuevas habilidades, y trato de aprovecharlas al máximo, Miles rehuye de estas. No quiere ser diferente, es un chico introvertido y no quiere resaltar, más importante, no quiere ser un fenómeno.

Algo que Bendis sabe manejar muy bien también es el elenco que gira alrededor de Miles, vemos a Bendis esforzarse en que nos importen los personajes antes que todo, y a mi parecer lo logra de sobremanera. Tan solo en el segundo número vemos una conversación entre Miles y su padre en el que este le confiesa su pasado criminal junto a su tio, y es una escena conmovedora a pesar del poco tiempo que se nos ha dado para invertir en los personajes, debido en iguales partes al gran trabajo que Bendis hace con el dialogo y los excelentes dibujos de Pichelli.

“Hay bien y mal en todos. Cualquiera puede ser malo, cualquier persona. Es lo más fácil del mundo. Pero mantenerse concentrado, vivir una buena vida…es la cosa mas difícil de todas.” Este es el mensaje que Miles recibe y ayuda a entender porque el chico asumiría el manto de Spider-Man. Tiene buenos padres, padres que lo aman y le han enseñado buenas lecciones. Pero no son perfectos, y esto es evidente en el momento en que el padre de Miles termina su platica y observa a la antorcha humana al distancia, poniéndose a criticar a los mutantes, dejando ver su paranoia y deseo de un mundo más normal.


Vemos aquí un tema que se desarrolla durante gran parte del arco argumental, humanidad. El hecho de que nadie es perfecto; el padre de Miles puede sonar sabio un segundo y en el siguiente demostrar que tan poco tolerante puede llegar a ser, retratando así como nosotros podemos ver a nuestros propios padres muchas veces. ¿O es que nunca vimos a nuestros progenitores actuar de una forma que desaprobábamos? Aun cuando queremos creer que las figuras que admiramos son perfectas llegamos al punto en que nos damos cuenta que también son personas, y por ellos se equivocan. Las personas toman decisiones contrarias y para un joven niño, que empieza a formar su propia personalidad, este tipo de actitudes son complicadas de procesar, como se demostró con la reacción de la madre de Miles al entrar este a la escuela.

Y esto es algo que también se verá en Miles ya que aún pese a escuchar y tomar en cuenta esta lección de vida sigue siendo un niño, sigue estando asustado de que significan todos estos cambios en su vida. Cuando cruza un edificio en llamas y ve a personas pidiendo ayuda se queda petrificada. Ganke – su mejor amigo y confidente- lo alienta, recordándole que puede ser de ayuda.

-La gente me verá- dice nuestro joven protagonista, asustado.
-Que importa- es la única respuesta que obtiene.

En ese momento Miles toma una decisión, ayudar. Aprovechar sus dones. Y así salva el día. En cualquier típica historia este sería el momento de darle el manto al nuevo protagonista. Pero Miles no está listo para ser el héroe de la historia, al terminar de rescatar a las personas huye hacia un callejón cercano, donde empieza a llorar una vez que se da cuenta de lo arriesgado de todo lo que acaba de hacer. Y aquí es donde toma otra decisión, dejar todo el trabajo supe heroico al Spider-Man que ya está establecido. “¡Deja que él lo haga, ya existe un Hombre Araña y parece que le encanta! ¡Parece encantado con que lo golpeen en la cara y meterse en edificio en llamas, yo no soy ese tipo!...no soy ese tipo” termina decidiendo mientras se limpia las lagrimas. Ganke no hace otra cosa que estar de acuerdo.

Pero a veces el destino mata a Peter Parker. Y aquí es donde la historia se une a la vida de Peter Parker, haciéndonos ver que Miles estuvo presente durante la muerte y funeral del primer Spider-Man. Y como todo buen héroe marvelita que se aprecie su reacción a los sucesos es una de culpa. Miles se siente responsable por la muerte de Peter, argumentando que podría haber hecho algo, que si hubiera sido más decidido y valiente podría haber usado sus poderes para bien en vez de esconderse en su habitación y aparentar que no hay nada especial sobre él.

He escuchado muchas críticas de que la reacción de Miles es irreal, que un niño de 13 años vería la muerte de Peter como una razón extra para no arriesgarse en vez de cómo un momento de inspiración. Yo no opino igual. Y es que Peter Parker era una inspiración. Cuando muere todo Nueva York descubre su identidad secreta, y con esta su verdadera edad. Sí en el mundo real nosotros fuimos inspirados de niños – y en algunos casos de adultos también- por estos héroes, deseando ser como estos y seguir las lecciones que aprendíamos en sus historias, es entendible que en un mundo donde son reales la muerte de uno de ellos, en especial uno tan joven- cerca a la edad del mismo Morales- y valiente, sería lo necesario para sacar a Miles del estado en el que se encuentra, inspirándolo a tomar el manto de Peter, no en un intento de reemplazarlo, sino en honrar todo lo que Parker representaba, el hecho de que para ser una buena persona no hay reglamentos de edad, que sin importar de donde se venga, siempre hay que tratar de marcar la diferencia. Y porque no, que también con un gran poder viene una gran responsabilidad.

Y todo esto es algo que Miles seguirá aprendiendo a lo largo de su historia – que se sigue desarrollando, ahora a mano de Chris Samnee- mientras se enfrenta a viejos villanos de Peter y hasta algunos de sus aliados, tratando de probarle a héroes y villanos – y porque no decirlo, también a los fans- que es un digno sucesor.

Al final, la historia del origen de Miles Morales no es algo para los libros de historia, no es el próximo Watchmen ni nada por el estilo, pero aún así sigue siendo una muy buena historia con un excelente mensaje. Con diálogos divertidos y con fuerza emocional cuando es debido, y contando con el excelente arte de Sara Pichelli es una lectura recomendada para los lectores, esta es una historia desde cero bien narrada.

Por mi parte solo puedo decir: ¡Bienvenido Miles Morales!

6 comentarios:

THE BOY dijo...

a mi en lo personal me gusto bastante el primer arco, algo fuera de lo comun, el problema es que parece que el primer numero era doble como el 1 del volumen uno de ultimate y lo partieron
para mi fue una de las mejores nuevas series del año pasado

Angello Tangherlini dijo...

Hey, excelente post, con todo lo dicho da ganas de conseguir los comics del nuevo spiderman, y definitivamente lo voy a hacer.

Saludos.

El Sapo-Lobo-Hombre dijo...

Hace tiempo que quiero leer los comics con Miles Morales! tengo que comprabar qué tan genial o qué tan cagado es por mí mismo, de eso se trata...

Buena presentación del cómic, introducir un personaje de por sí tan radical como Miles no es tan sencillo y luego de leer esto puedo decir que no es una versión 'pro-minorías' del arácnido, lo cual resultaba una idea super facilista y probable.... En fin, fácil sí tuvieron esas intenciones mas al mismo tiempo construyeron un buen personaje!

falta hacer una lista de todas las bromas sobre Miles que circulan por la web jajaja

saludos!

Mandalas, Espacio Abierto dijo...

Hola LJ-90

Leí en el periódico la noticia que estás comentando. Me pareció algo extraño, pero tras leerte ahora lo entiendo.

Gracias por contarlo todo tan detalladamente. Es un placer.

Besotes.

Anónimo dijo...

Despues de esta reseña, me han dado ganas de echarle un ojo al nuevo Spider-man.

Gianco dijo...

Confieso que la nota tb despertó en mi un interés por este comic Bendisiano. Habrá que darle una chequeada.